Yo te avisé

Yo te avisé
y vos no me escuchaste;
yo te avisé,
y vos no me dejaste convencerte…

El fútbol es tan hermoso que mañana Nigeria quizás le gane a Islandia y Argentina podría reaccionar en la última fecha. Llegaríamos a octavos de final reforzados anímicamente para escribir historia y traer la tercera Copa. ¿Por qué no? En un partido de plata o mierda, la Selección tal vez responda como ya lo hizo en Ecuador.

Quizás, podría, tal vez... Incluso en ese soñado escenario, con Sampaoli ovacionado en el balcón de la Rosada y reconocido como un estratega que supo cambiar a tiempo, la de hoy es la peor derrota Argentina en un Mundial que yo haya visto.  Me cuesta tratar de entender cuál fue el plan de juego, qué se imaginó el técnico. No sé por dónde empezar.

Creo recordar una anécdota de Hrabina cuando Menotti fue a Boca, en la que Quique quería salir tocando para impresionar al técnico pero no pegaba una. El Flaco paró la práctica, le preguntó qué estaba haciendo y le pidió que primero la sacara segura. Bueno, el error de Caballero es de Sampaoli: salir jugando es una medio y no un fin. ¿Cuál es la gracia de que el arquero se la pase a un defensor si el defensor está con la marca encima y la va a tener que reventar de todos modos? Forzar a que un jugador elija algo distinto de lo que la jugada impone cuando no tiene los recursos para hacerlo es el peor pecado. Minutos antes, Caballero la había revoleado -con criterio-, y se veían los gritos desencajados de Sampaoli pidiendole “Jugá, jugá“.

¿Jugá con quién? ¿Con Tagliafico, al que el árbitro le compró un foul en el primer tiempo cuando recibió agobiado por la presión? ¿Con Mercado, que tiene muchas virtudes pero la salida prolija nunca fue una de ellas? Por antifútbol que suene, las únicas veces que Argentina logró pelota dominada en campo rival fue capturando rebotes de segunda jugada. Salir con pelotazo a un Higuaín o Icardi y presionar la dividida para tener el campo de frente podía ser una variante más válida que Mascherano, Pérez y Meza toqueteando sin decidirse a romper líneas.

Y esas son las palabras claves: romper líneas. Si un jugador que toca no pasa (y si los demás tampoco se muestran) quien recibe de espaldas se ve obligado a devolver la pelota a su posición original y empezar otra vez.  Tocar y pasar implica riesgos, entonces el que no tiene la técnica adecuada decide jugar a lo seguro y se queda quieto. Aburrir, lateralizar, no agredir. Es el lugar donde los Gago, los Ledesma, los Quintero marcan una diferencia.

Entonces, Sampaoli decide que Enzo Pérez, que estaba fuera de los 23, sea titular en un partido clave buscando virtudes que hace rato que no muestra.  Más allá de las condiciones y el presente de Pérez, ¿cuál es el criterio para confiar en alguien que fue descartado 20 días atrás?  ¿Qué se esperaba del trinomio Meza-Mascherano-Pérez? Peor aún: ¿qué se esperaba tácticamente de Salvio y Acuña ? Ese engendro lateral-carrilero-wing en el que ninguna posición se ocupa bien y encima le quita a otros jugadores la posibilidad de atacar esos espacios.

Por último, Messi. Messi, el crack que va a seguir siendo crack a pesar de ésto pero al que ésto siempre le va a pesar. Alguien le habrá dicho: “Confiá, Leo. Vos esperala arriba que nosotros te la vamos a hacer llegar“. ¿La va a seguir esperando hasta el martes? Messi, que podría ser el mejor 3 si jugara de 3, el mejor 5 si jugara de 5, deambulaba absorbido por la marca creyendo que su única función era generar espacios para el resto. Muy poco, demasiado poco. Errar un penal es circunstancial, pero entregarse como uno más del montón es indigno de quien es un distinto.

Si los resultados acompañan queda una ficha más. Lamentablemente, me parece que Sampaoli va a elegir morir con las botas puestas, creyendo que Caballero tocando para Mercado, para Mascherano, para el Banega-Biglia-Meza de turno, y otra vez para atrás significa dominar al rival. El precio que pagamos por haber disfrutado del Barcelona de Guardiola son estas copias baratas que apelan a la posesión sin agresividad y son un veneno para el fútbol.

Pelado 
sé que sos un pelado botón. 
Pelado 
sé que sos un pelado botón.

Ah, y ponelo a Armani. No por el primer gol, sino por el segundo.

Ah, Tano goma. Acá está la tabla actualizada. Ahí tenés los 3 puntos.

2 thoughts on “Yo te avisé”

  1. Gol de Bergkamp says:

    Por esto (y muchas cosas más) te amo y admiro. Así de corta.

    1. Anónimo says:

      Nunca me vas a perdonar la del gol de Bergkamp, no?

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